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Biotecnologia Aplicada
Elfos Scientiae
ISSN: 0684-4551
Vol. 17, Num. 3, 2000, pp. 202-204
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Biotecnología Aplicada 2000;17:202-204
Biotecnología Aplicada, Volume 17, July-September 2000, pp. 202-204
Informe final y mensaje de la mesa directiva
1998-2000 de la Sociedad Mexicana de Biotecnología y Bioingeniería, A.C.
Mesa Directiva 1998-2000:
Enrique Galindo, Presidente; Mayra de la Torre, Vicepresidenta; Tonatiuh Ramírez,
Secretario; Roberto Gutiérrez, Tesorero; Mariano García-Garibay, Subsecretario;
Luis G. Torres, Vocal.
Texto presentado en la Asamblea General Ordinaria del 5 de
Junio del 2000 en la Unidad de Seminarios "Ignacio Chávez" de la UNAM en Ciudad
Universitaria, D.F. por el Dr. Enrique Galindo Fentanes, Presidente de la SMBB,
a nombre de la Mesa Directiva 1998-2000.
Code Number: BA00065
Estimados socios
Me es muy grato dirigirme a ustedes para, en nombre de la Mesa
Directiva 1998-2000, cumplir con lo establecido en los estatutos de la Sociedad
Mexicana de Biotecnología y Bioingeniería, A.C. y presentar un resumen de los
logros más importantes de estos últimos dos años.
La membresía de nuestra Sociedad aumentó sustancialmente. En
el pasado bienio ingresó casi la mitad de los cerca de mil socios con que contamos
actualmente. Algunos de los socios nuevos provienen de la industria, sector
que consideramos indispensable para el desarrollo de la biotecnología en México.
En un esfuerzo por incrementar el valor agregado de la membresía,
establecimos convenios con el Fondo de Cultura Económica y con la Editorial
Elfos Scientiae de Cuba, que resultaron en ventajas adicionales para los socios,
como descuentos en libros y la recepción gratuita de publicaciones especializadas.
Pero más que las revistas y los descuentos, nos enorgullece decir que lo más
importante para nuestra membresía es participar en una Sociedad que es reconocida
tanto en México como en el extranjero, en
términos de su capacidad de convocatoria y organización, así como de su creciente
influencia entre los diferentes sectores de la biotecnología de nuestro país.
Nuestra Sociedad se ha constituido en la red de contactos más importante de
la biotecnología en México.
La arista más visible de nuestra Sociedad es, sin duda, la revista
cuatrimestral BioTecnología, la cual se publica de forma regular y siempre
con mejor calidad. Resaltaría que entre los autores de los artículos de los
números de este bienio, se incluye a un premio Nobel. Nuestra revista fue donde
se publicó, por primera vez, el documento elaborado por 21 especialistas sobre
desarrollo biotecnológico y conservación de la diversidad biológica, que fue
presentado a la Presidencia de la República.
Fue muy satisfactorio que nuestra revista se convirtiera en fuente
de información de varias notas periodísticas y de revistas de divulgación de
amplia
circulación.
Nuestra membresía, sobre la base de la propuesta del Consejo
Asesor, decidió modificar los estatutos de nuestra Sociedad, los cuales confieren
ahora un verdadero carácter nacional a la SMBB y nos proporcionan nuevos elementos
para una operación más ágil y dinámica. Bajo los nuevos estatutos, se llevaron
a cabo, por primera vez, elecciones abiertas para la renovación de la Mesa Directiva.
Varios socios distinguidos fueron postulados para los diferentes puestos y votó
cerca de 70% del padrón con derecho a voto. Hoy toman posesión aquellos colegas
nuestros que recibieron la mayoría de los votos.
Uno de los eventos más importantes de nuestra Sociedad es el
congreso nacional, el cual es organizado cada dos años. En septiembre de 1999,
llevamos a cabo el VIII Congreso Mexicano de Biotecnología y Bioingeniería,
organizado en conjunto con el IV Congreso Latinoamericano de Biotecnología y
Bioingeniería, en Huatulco, Oaxaca, México.
Rompimos nuevamente el récord de asistencia y de trabajos presentados:
más de 600 trabajos y casi 800 asistentes. Gracias a la amplia difusión y a
la labor de promoción de nuestras delegaciones, contamos con autores de 20 estados
de la República Mexicana. Sin duda, nuestro congreso se ha convertido en el
foro más importante de la biotecnología en México. Nuestro congreso también
es atractivo para biotecnólogos de países latinoamericanos, quienes representaron
una cuarta parte de los trabajos. Este último congreso incorporó nuevas modalidades
organizativas. Por primera vez, el programa completo estuvo disponible en nuestra
página de Internet meses antes del evento. Más que de los números, estamos orgullosos
de la calidad de los trabajos; de la muy entusiasta participación de la comunidad
estudiantil; de la participación cada vez mayor del sector industrial; de los
contactos, proyectos y negocios que se promovieron; de saber que, en varios
aspectos, la biotecnología mexicana tiene competencia internacional. Las memorias
del Congreso, que incluyen resúmenes extendidos, contienen información muy rica,
variada y de calidad.
Al finalizar el Congreso y en colaboración con la Academia Mexicana
de Ciencias, organizamos el foro "Retos y oportunidades de la biotecnología
en México". Se analizó la biotecnología desde sus perspectivas científica, industrial,
legal, de regulación y de percepción pública. Diecinueve invitados se encargaron
de presentar los diferentes temas y puntos de vista. Seis de los ponentes representaron
empresas que han desarrollado, aplicado y comercializado biotecnologías en México.
El foro, al que asistieron cerca de 250 personas, fue una extraordinaria oportunidad
para intercambiar puntos de vista entre los diferentes actores de la biotecnología
en México, incluida la participación de manera muy relevante de integrantes
del Congreso de la Unión. Sin duda, fue inédita en México una reunión de legisladores,
biotecnólogos e industriales.
El foro de Huatulco fue el inicio de una serie de contactos entre
miembros de la SMBB y varias comisiones, tanto de la Cámara de Senadores como
de la de Diputados. Resaltaremos nuestra participación en el foro "La salud
de los mexicanos", nuestra intervención con respecto a la iniciativa de ley
de bioseguridad que fue presentada ante comisiones de la Cámara de Diputados,
y la invitación a compartir nuestros puntos de vista en la revista Crónica
Legislativa. No sería un exceso decir que el poder legislativo identificó
a la SMBB como un actor importante de la biotecnología en México, lo cual nos
honra, motiva y entusiasma.
La biotecnología, sin duda la revolución científico-tecnológica
más importante de fin de siglo, no sólo está transformando nuestra visión de
la vida misma en el planeta, sino que está creando un debate en el que no sólo
participan los científicos. La biotecnología es ahora un tema de los economistas,
de los abogados, de los sociólogos, de los legisladores, de los periodistas,
del ciudadano común. Lamentablemente, el debate actual está cargado de amarillismo
y alarmismo, en buena medida debido a la generalizada desinformación sobre aspectos
y conceptos básicos de la biotecnología, y a la ausencia de una ponderación
objetiva de sus evidentes ventajas y sus potenciales riesgos. Ante la necesidad
cada vez mayor de divulgar información confiable y objetiva sobre biotecnología
al gran público, la SMBB formó el Comité de Divulgación, que coordinó la traducción
del libro "El secreto de la vida", el cual estará pronto disponible al público
gracias a la generosidad de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia
de la UNAM. Nos interesa compartir con el público los extraordinarios logros,
el potencial casi ilimitado y los enormes retos de carácter económico, social
y ético de la biotecnología. Además, este Comité coordinó un análisis de la
biotecnología en la prensa. En vista de la muy preocupante calidad de la información
en los medios masivos de comunicación, se convocó a todos los biotecnólogos
al proyecto que denominamos "El poder de la palabra", que tiene como objetivo
promover los esfuerzos por divulgar, lo más ampliamente posible, las actividades
y logros de nuestro gremio. Si los biotecnólogos no lo hacemos, el público sólo
tendrá el punto de vista de aquellas organizaciones que sistemática y profesionalmente
se dedican a difundir información alarmista y, la mayoría de las veces, tergiversada
o fuera de contexto, sobre las diferentes aristas de la biotecnología. Esos
grupos omiten casi siempre, de forma deliberada, que la biotecnología ha sido
una aliada del hombre desde tiempos inmemoriales y que todos nos hemos beneficiado,
de una forma u otra, de los numerosos productos biotecnológicos que están en
el mercado, incluso mucho antes de que la palabra "transgénico" llamara nuestra
atención. Sin embargo, fue muy satisfactorio constatar que varias de nuestras
actividades tuvieron presencia en la prensa nacional.
Algunos esfuerzos adicionales de divulgación incluyen la participación
de varios de nuestros socios e integrantes de la Mesa Directiva en programas
de radio, televisión y reuniones de prensa. Otro elemento muy relevante fue
la publicación, en colaboración con ILSI de México, del "Glosario de los términos
comúnmente utilizados en biotecnología", el cual ya se encuentra disponible
para el público en general.
Debemos decirlo en voz alta: los biotecnólogos estamos profundamente
orgullosos de nuestra profesión. Estamos convencidos de que el desarrollo de
la biotecnología es estratégico para nuestro país. La biotecnología cambiará
las formas en que producimos y preservamos los alimentos, cambiará la forma
en que trataremos y prevendremos las enfermedades, y proporcionará nuevas formas
para preservar el medio ambiente.
La biotecnología es todavía joven en México. Más de trescientos
de nuestros socios son estudiantes, la mayoría de ellos de posgrado. Ellos,
sin duda, serán los protagonistas del siglo xxi, que, sin temor a equivocarnos,
será llamado el siglo de la biotecnología. A nuestra Sociedad le interesa mucho
que estos jóvenes se involucren cada vez más en los diversos aspectos de la
biotecnología de nuestro país. Estamos formando a un buen número de biotecnólogos,
pero necesitaremos muchos más para fortalecer la industria y la academia.
Para reconocer la extraordinaria riqueza que constituyen los
biotecnólogos jóvenes, la SMBB entregó por primera vez, en 1999, el premio "Alfredo
Sánchez Marroquín" a las mejores tesis, tanto de licenciatura como de posgrado
en biotecnología y bioingeniería. La respuesta fue extraordinaria: recibimos
cerca de setenta tesis. El premio, generosamente patrocinado por la empresa
Yakult, se entregó en el congreso de Huatulco. Hoy se otorgó la tercera emisión
del premio "Carlos Casas Campillo" para biotecnólogos menores de 36 años, distinción
que generosamente ha sido patrocinada por la Coordinación de la Investigación
Científica de la UNAM, la UAM-Iztapalapa y la empresa Probiomed.
Sin duda, la riqueza regional de la biotecnología en México es
extraordinaria y consideramos que la acción local es fundamental para la vida
de la SMBB. Existe una importante actividad biotecnológica en diversas regiones
del país. En la zona noroeste existe un excelente nivel de la biotecnología
marina. La biotecnología minera es importante en los estados de Durango y Chihuahua.
La biotecnología agrícola cuenta con grupos y empresas de excelencia en varias
zonas del país. La biotecnología farmacéutica ha tenido indudables logros en
el centro y norte del país. La Biotecnologia ambiental, sin duda la de más tradición
en México, es una realidad industrial en varios estados del país. En estos dos
últimos años, se crearon 4 de las 10 delegaciones con que cuenta nuestra Sociedad
actualmente. Biotecnólogos de Jalisco, Baja California Norte, Yucatán y Nuevo
León decidieron agruparse para promover la biotecnología en sus regiones.
Se han desarrollado variadas actividades locales en prácticamente
todas las delegaciones y en el Distrito Federal. Éstas incluyen conferencias,
presentaciones de libros, simposios y cursos de actualización. Las delegaciones
de los estados de Morelos, Veracruz, Coahuila, Sonora y Chiapas renovaron sus
Mesas Directivas. La delegación Morelos publica bimestralmente un boletín informativo,
el cual se distribuye desde hace poco a todos los socios a nivel nacional.
Contamos con una fluida comunicación con los socios a través
del correo electrónico y elaboramos una nueva base de datos a través de Internet,
con la cual se está culminando la edición del Libro Bienal 1999-2000. Nuestra
página de Internet tiene ahora una dirección independiente de cualquier institución.
La página en la red mundial ha sido un elemento fundamental de comunicación.
El apoyo logístico del Instituto de Biotecnología de la UNAM
en las actividades de la presidencia fue fundamental, así como el del CINVESTAV,
Fermic S.A., UAM-Iztapalapa y ECCACIV S.A. en las actividades del resto de la
Mesa Directiva. Hasta principios de este año, contamos con la gran fortuna de
la hospitalidad de CamBiotec para albergar nuestras oficinas operativas,
a quien agradecemos y reconocemos ampliamente su enorme generosidad. A partir
de este mes, contaremos con nuevas oficinas que nos permitirán operar adecuadamente
los muchos frentes de acción que la SMBB ya tiene. Un especial agradecimiento
a los socios por sus cuotas de membresía, lo que constituye nuestra fuente principal
de financiamiento.
Ha sido un honor y un privilegio para todos nosotros, participar en la dirección
de la SMBB. Recapitulando, diría que a nuestra Mesa Directiva le ha tocado una
época extraordinaria. No sería exagerado decir que la biotecnología en México
está en ebullición: hay biotecnólogos muy activos y muchos más se están preparando;
hay empresas que, con tecnología desarrollada en el país, han puesto varios
productos en el mercado incluyendo los de alta tecnología; hay legisladores
y periodistas que se interesan por la biotecnología. También hay organizaciones
que profesionalmente desacreditan la biotecnología e infunden miedo entre el
público. Hay medios masivos de comunicación que, lamentablemente, han promovido
esa concepción amarillista de la biotecnología. En fin, hay actividad, hay actores
desempeñando diversos papeles y hay, en consecuencia, tremendos retos. En esta
ebullición, nos enorgullece decir que la SMBB ha desempeñado un papel importante.
Nuestro impacto ha sido, sin duda, mucho mayor a nuestros recursos. La importante
presencia, la elevada capacidad de convocatoria y los múltiples frentes que
hemos atacado, sólo se explican, en buena medida, gracias al entusiasmo de muchos
de nuestros colegas y a la generosidad de algunas instituciones.
Ojalá este entusiasmo y generosidad sean cada vez más contagiosos
entre los socios y sus instituciones y empresas.
Debemos enfatizar que lo logrado en este bienio es el producto
del mejor de los equipos: aquel formado por biotecnólogos que le han brindado
tiempo, el más valioso de los recursos, en beneficio de su comunidad. Debo reconocer
la labor visionaria de nuestros colegas que fundaron esta Sociedad Profesional
de la que estamos tan orgullosos, y de todas las Mesas Directivas que nos antecedieron.
Los logros de este bienio son también suyos.
Todos los puestos en nuestra Sociedad son honoríficos. Nuestra
organización no tiene fines de lucro. Nos mueve la convicción de que los biotecnólogos
son una extraordinaria comunidad que debe desempeñar un papel cada vez más importante,
no sólo en los laboratorios de investigación, sino también en las empresas,
en la elaboración de leyes y en la percepción que el público tiene de nuestra
profesión. No debemos olvidar que, en última instancia, es el público quien
financia principalmente nuestras investigaciones.
Fue muy enriquecedor y estimulante haber participado en este
equipo extraordinario a quien agradezco mucho y reconozco su participación en
las diferentes responsabilidades.
A todos los socios, nuestro agradecimiento por habernos dado la oportunidad
y el gran honor de servirles. A los colegas que toman el día de hoy la estafeta
de nuestra querida Sociedad, les deseamos el mayor de los éxitos.
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